Myelom-Gruppe Rhein-Main

Última actualización: 12 de enero de 2013

Tratamiento con talidomida

Con la aplicación de talidomida en el tratamiento del mieloma múltiple se persigue un nuevo enfoque terapéutico. Los científicos han descubierto que la talidomida puede inhibir la formación de nuevos vasos sanguíneos. La formación de vasos sanguíneos o angiogénesis es una condición indispensable para el crecimiento de los tumores. Además, la talidomida parece actuar también sobre el sistema inmunológico. La finalidad de los estudios científicos es averiguar si el crecimiento tumoral puede ser frenado con la aplicación de talidomida. Los datos existentes hasta el momento indican una respuesta al tratamiento con talidomida en hasta un 40% de los pacientes tratados previamente. En pacientes recién diagnosticados, la combinación de talidomida y dexametasona conduce a remisiones en alrededor de un 60% de los pacientes, y la combinación de talidomida, dexametasona y melfalán en hasta un 80%.

No obstante, el tratamiento con talidomida puede conllevar efectos secundarios que a menudo obligan a la interrupción del tratamiento. Pueden aparecer lesiones nerviosas periféricas, estreñimiento, cansancio, sensación de debilidad y erupciones cutáneas.

Actualmente se administra talidomida tanto para el tratamiento de pacientes a quienes se les acaba de diagnosticar la enfermedad, con recidivas o con patologías primariamente refractarias, como en pacientes que acaban de ser sometidos con éxito a un primer tratamiento como tratamiento de mantenimiento. En el tratamiento de mantenimiento, la dosis debe reducirse mucho y no existen aún recomendaciones claras al respecto; queda esperar los resultados de los estudios correspondientes. (Encontrar información sobre los estudios clínicos.)