Myelom-Gruppe Rhein-Main

Última actualización: 12 de enero de 2013

Tratamiento con Bortezomib

El modo de actuación de este así llamado inhibidor del proteasoma aun no está claro en todos sus detalles. No obstante, hay algo que parece estar claro: para la supervivencia de las células tumorales son igual de importantes tanto la síntesis como la desintegración de proteínas señal en la reproducción celular, la fijación celular y la formación de nuevos vasos sanguíneos. La desintegración de estas proteínas es controlada por los llamados proteasomas. Se trata de complejos enzimáticos que existen tanto en las células sanas como en las tumorales y que desintegran proteínas intracelulares marcadas.

El Bortezomib inhibe los proteasomas, lo que provoca que en la célula tumoral haya muchas señales que se anulan mutuamente o bien que no se produzcan estas señales. Esto a su vez conduce a una inhibición del crecimiento tumoral y de la formación de nuevos vasos sanguíneos, a la muerte celular (apoptosis) de las células tumorales y a la inhibición de la interacción con las células del tejido conjuntivo de la médula ósea.

El Bortezomib se autorizó en Europa en abril de 2004 con el nombre comercial de Velcade® para el tratamiento del mieloma múltiple, siempre que hayan tenido lugar antes dos tratamientos previos y durante el último tratamiento se haya observado un avance de la enfermedad (terapia de tercera línea). Desde abril de 2005, Velcade® también está autorizado para el tratamiento de pacientes con un solo tratamiento previo (el llamado tratamiento de segunda línea). Para obtener Velcade® como monoterapia (es decir, no en combinación con otro medicamento), los pacientes deberán haberse sometido anteriormente a un trasplante de médula ósea o bien no ser aptos para este trasplante. En septiembre de 2008, se aprobó Velcade® en combinación con melfalán y prednisona para el tratamiento de pacientes con mieloma múltiple no tratado con anterioridad y quienes no son aptos para recibir quimioterapia a dosis altas con transplante de médula ósea. Aun no se conoce la duración óptima de un tratamiento con Velcade®.

Los efectos secundarios más frecuentes en los estudios clínicos con Velcade® fueron, de forma moderada, cansancio, malestar, debilidad, náuseas, diarrea, pérdida de apetito y estreñimiento. No obstante, también aparecieron una disminución de la concentración de plaquetas, neuropatía periférica (sensación de adormecimiento, cosquilleo y/o dolores en las manos, brazos, pies y piernas), fiebre, vómitos y anemia. Como efectos secundarios más graves se indicó la aparición ocasional de fiebre, neumonía (pulmonía), diarrea grave, vómitos, deshidratación y mareos.