Myelom-Gruppe Rhein-Main

Última actualización: 12 de enero de 2013

Síntomas

Al comienzo de la enfermedad, la mayor parte de los pacientes no sufren molestias. Con la evolución del proceso aparecen síntomas poco característicos, como disminución de la capacidad de rendimiento físico, decaimiento, cansancio, debilidad, y, menos frecuentemente, pérdida de apetito, náuseas, vómitos o pérdida de peso. En el caso de los siguientes síntomas, descritos por sistemas orgánicos, se trata de complicaciones de la enfermedad en un estadio avanzado de la misma. Para una mejor comprensión léase primero la página "¿Qué es el mieloma múltiple?"

  • El dolor de huesos aparece a menudo lentamente y va empeorando con el tiempo. Los dolores agudos de aparición repentina son típicos de fracturas en la columna vertebral, las costillas o los huesos largos tubulares.
  • A menudo predominan los dolores de espalda en la zona de la columna vertebral torácica o lumbar.
  • Con frecuencia se aprecia una disminución de la talla corporal de varios centímetros. El origen está en la compresión de los cuerpos vertebrales.
  • El aumento de los niveles de calcio en la sangre debido a la disolución del tejido óseo conduce a un aumento de la eliminación de calcio con la orina; el volumen de orina aumenta y el cuerpo amenaza con deshidratarse. Los niveles altos de calcio también provocan náuseas y vómitos, con lo que se pierden aún más líquidos.
  • En cerca del 20% de los pacientes hay que contar con un empeoramiento de la función renal debido a la lesión de los túbulos renales.
  • El alcance de las dolencias debidas a los cambios del perfil sanguíneo depende de la masa de las células plasmáticas degeneradas. Lo primero que se altera es la maduración de los glóbulos rojos. Los síntomas de la anemia son palidez, debilidad, cansancio, dolor de cabeza y dificultad respiratoria, especialmente al hacer un esfuerzo físico.
  • A medida que evoluciona la enfermedad puede aparecer una disminución de los leucocitos (glóbulos blancos) y los trombocitos (plaquetas). Las cifras bajas de leucocitos son responsables de una mayor predisposición a las infecciones.
  • Alrededor del 20 al 25% de los pacientes sufren infecciones que aparecen repetidamente, principalmente de origen bacteriano. En la fase temprana de la enfermedad predominan las infecciones de las vías respiratorias. Una complicación típica de la enfermedad avanzada son las infecciones de las vías urinarias.
  • El déficit de trombocitos se manifiesta en una mayor tendencia al sangrado. Son típicas las hemorragias nasales o un aumento del flujo menstrual en las mujeres.
  • Las alteraciones patológicas del sistema nervioso aparecen en muy pocos pacientes. Si están afectados los nervios largos de los brazos y las piernas pueden aparecer dolores ardientes y alteraciones de la sensibilidad en las extremidades. Más raramente y después de una larga evolución de la enfermedad puede aparecer un síndrome parapléjico con parálisis, alteraciones de la sensibilidad e incontinencia.