Myelom-Gruppe Rhein-Main

Última actualización: 12 de enero de 2013

Diagnóstico

El diagnóstico sirve para confirmar o descartar la sospecha de una enfermedad oncológica y, si se confirma, obtener un conocimiento exacto acerca del tumor. Sólo será posible un tratamiento adecuado si le ha precedido un diagnóstico a fondo.

La enfermedad puede diagnosticarse de varias maneras. Hay indicadores generales como son la alteración de los valores sanguíneos o urinarios, el dolor de huesos o las fracturas. Todos ellos dan pie a exploraciones encaminadas a detectar un mieloma múltiple. Para un diagnóstico positivo deben cumplirse al menos dos de los siguientes criterios:

  • En la muestra de médula ósea, el porcentaje de células plasmáticas es superior al 10%.
  • Lesiones óseas específicas del mieloma (agujeros con aspecto de troquel en el sistema esquelético), disminución de la densidad ósea (osteoporosis) y fracturas. Ninguna de estas lesiones, sin embargo, es absolutamente específica del mieloma múltiple.
  • En la sangre se detectan más de 3 gramos por 100 ml de paraproteínas y/o hay paraproteínas en la orina y/o existe disminución de la densidad ósea.

La finalidad de las pruebas exploratorias es asegurar el diagnóstico lo antes posible, es decir, antes de la aparición de complicaciones, y valorar la benignidad o malignidad del tumor. Este último es un criterio importante para decidir el tipo de tratamiento que se le ofrecerá.

Descríbale a su médico todas sus dolencias y enfermedades previas. Cualquier detalle, por nimio que se le antoje, puede suponer una información importante para su médico. A este respecto lea la página "Pacientes informados".

Además de los análisis de sangre y orina, también las radiografías, las resonancias magnéticas y los TACs complementarios son importantes medios auxiliares de diagnóstico para la detección de osteolisis (puntos, en los que la sustancia ósea se desintegra). La punción medular, es decir, la extracción de una muestra de médula ósea, es el fundamento del diagnóstico del mieloma múltiple. Sus síntomas, los resultados de los análisis de sangre y orina, así como las radiografías y la valoración de la muestra de médula ayudan a confirmar el diagnóstico.