Myelom-Gruppe Rhein-Main

Última actualización: 12 de enero de 2013

Quimioterapia

Los quimioterápicos son sustancias que inhiben el crecimiento de las células tumorales. Al contrario que en el caso de otros tumores malignos, que requieren un tratamiento inmediato, el diagnóstico de mieloma múltipe no justifica necesariamente una quimioterapia inmediata. No obstante, debería iniciarse una quimioterapia en cualquier caso si

  • aparecen síntomas como disminución de la capacidad de rendimiento físico, cansancio, pérdida de peso o dolor de huesos,
  • se detecta una disminución de la función renal,
  • existe una hipercalcemia (aumento del nivel de calcio en la sangre) o
  • aparece una anemia cada vez más acusada.

Para el tratamiento del mieloma múltiple son particularmente eficaces unos citostáticos (medicamentos que inhiben el crecimiento celular = quimioterápicos) determinados, los llamados agentes alquilantes. En algunos casos se combinan agentes alquilantes como el melfalán o la ciclofosfamida con corticoides.

Los efectos secundarios más frecuentes de la quimioterapia son las náuseas y los vómitos. Otros posibles efectos secundarios son anemia, inflamación de las mucosas, caída del cabello, lesiones del sistema nervioso y aumento de peso. La mayor parte de estos efectos secundarios se limitan al periodo de duración de la quimioterapia.

Su médico le indicará qué medicamentos y en qué combinación son los adecuados para su quimioterapia.